Una célula madre es una célula que tiene la capacidad
de autorrenovarse mediante divisiones mitóticas o bien de continuar
la vía de diferenciación para la que está programada y, por lo
tanto, producir células de uno o más tejidos maduros, funcionales y
plenamente diferenciados en función de su grado de
multipotencialidad.
Estas
células tienen la capacidad de dividirse sin perder sus propiedades
y pueden diferenciarse en otras células. La mayoría de los tejidos
de un individuo adulto poseen una población específica propia de
células madre. Algunas células madre adultas son capaces de
diferenciarse en más de un tipo celular como las células madre
mesenquimales y las células madre hematopoyéticas, mientras que
otras son precursoras directas de las células del tejido en el que
se encuentran.
Las células
madre embrionarias son aquellas que forman parte de la masa celular
interna de un embrión de 4 o 5 días de edad. Éstas son
pluripotentes lo cual significa que pueden dar origen a las tres
capas germinales: ectodermo, mesodermo y endodermo. Una
característica fundamental de las células madre embrionarias es que
pueden mantenerse de forma indefinida, formando al dividirse una
célula idéntica a ellas mismas, y manteniendo una población
estable de células madre. Existen técnicas experimentales donde se
pueden obtener células madre embrionarias sin que esto implique la
destrucción del embrión.


